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martes, 30 de junio de 2015

Ingenieros y Reservas de Actividad

En el Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de Alicante (agrupamos a algo más de 2000 colegiados en la provincia de Alicante y cerca de 90.000 en España) estamos muy preocupados por la ralentización en la aplicación de las políticas europeas de reindustrialización en nuestra región, pero más aún en las de liberalización de los servicios profesionales, donde todavía se mantienen, incluso se agravan, los problemas de competitividad y empleabilidad de nuestros profesionales colegiados.

Nuestros ingenieros colegiados provienen de diversas titulaciones universitarias, que todas ellas habilitan para nuestra profesión: perito industrial, ingeniero técnico industrial, ingeniero de diseño industrial, ingeniero de materiales, ingeniero químico, los nuevos graduados en ingeniería, … es significativo que en otros países europeos más competitivos existan agrupaciones de profesiones reguladas a las que se accede independientemente de la titulación universitaria adquirida, mediante unos requisitos de acceso: examen, acreditación, etc… Es por ello que la actividad regulada de ingeniería en nuestro país requiere de una profunda reestructuración con la premisa fundamental de que su ejercicio debe salvaguardar el medioambiente y la seguridad de las personas mediante una oportuna regulación.

Es por ello que hoy surgen barreras de acceso injustificadas en la actividad de ingeniería, precisamente porque en España existe todavía la restricción de actividad en base a un título y no a una actividad profesional regulada. Por tanto nos encontramos con impedimentos a la creación de empresas de ingeniería así como la empleabilidad de nuestros Ingenieros, colegiados en la profesión regulada en nuestro país de Ingeniero Técnico Industrial. Las resistencias con las que nos encontramos, debido a las todavía muy persistentes "reservas de actividad" en las profesiones reguladas, siguen obligando a nuestros profesionales a crear las empresas fuera de nuestra región, incluso de nuestro país, porque no se tienen en cuenta los principios de proporcionalidad y eficacia que deben ser los que impulsen la creación de empresas de base tecnológica e industrial, ya que nuestros profesionales adquieren en nuestras Universidades unos conocimientos y habilidades muy valorados fuera de nuestras fronteras, pero que además, siguen desarrollando capacidades profesionales y formación postgrado a lo largo de su vida profesional.

Todos los aspectos anteriormente descritos no favorecen en absoluto la actividad empresarial y perjudica gravemente al administrado y por supuesto a la actividad que se agrupa dentro de los denominados servicios profesionales que ofrecen nuestros Ingenieros.