lunes, 31 de marzo de 2014

«No intentes cambiar un sistema, construye uno nuevo que haga que el anterior se vuelva obsoleto»

De esta manera sentenciaba Richard Buckminster acerca de cómo cambiar las cosas. Reconocido como ingeniero, arquitecto, diseñador, científico y escritor, aportó grandes ideas, diseños e invenciones al mundo, intentando descubrir si un individuo podría mejorar la condición humana. 

La ingeniería trazó las líneas estratégicas de su trayectoria, aplicando sus conocimientos en desarrollos dentro de los campos de la arquitectura y la ingeniería, la automoción, la topografía,… lo que le proporcionó una considerable visibilidad pública.

Tensegridad. Needle Tower de Kenneth Snelson
Parafraseando la sentencia del título de la entrada, es el momento de cambiar las cosas: la nueva Ley de Servicios y Colegios Profesionales va a marcar el inicio de una nueva andadura planteando las reglas del juego para el ejercicio de las profesiones reguladas y sus atribuciones profesionales. Tanto es así que la propia Disposición y también el Dictamen del Consejo de Estado reconocen que “…dicha regulación es obsoleta, data en su mayoría del siglo XIX y da lugar a más de doscientas profesiones reguladas a nivel estatal, un sistema de reservas de actividad excesivamente complejo y un mapa colegial confuso, que varía según las diversas comunidades autónomas.” Remarcaría, además, que dentro de la arquitectura y la ingeniería se complica aún más si cabe el asunto, dando lugar a litigios absurdos que no han llevado más que a perder competitividad y dejar al consumidor en desamparo con el descrédito sistemático de las diferentes profesiones ante los Tribunales. 

En definitiva, debemos superar de una vez estas “rigideces” corporativistas, para conseguir ser competitivos y desarrollar el conocimiento de una forma pluridisciplinar. La nueva Ley plantea responsabilidades para los profesionales, que ejercerán sólo aquellas actividades para las que estén capacitados y seguirán una formación continua a lo largo de su vida profesional, además de contemplarse exámenes de acceso a la profesión y sistemas de certificación de personas. 

El gobierno da un plazo de 3 meses desde la aprobación de la Ley de Servicios y Colegios para desarrollar una propuesta de atribuciones profesionales entre arquitectos e ingenieros: ¿nos pondremos de acuerdo?